10.000 Maniacs





Hoy nos apetece repasar la época gloriosa de 10.000 Maniacs, o la que entendemos nosotros así, y que no es otra que la que va de 1982 a 1987. Su etapa más “college”, para entendernos. Al principio podían parecer dispersos, algo confusos estilísticamente, pero como la energía, las canciones, en definitiva, los resultados finales mandan, llegamos a la conclusión de que no solamente su primerísima estapa cuenta, sino que cuenta mucho, porque no ha perdido ni un ápice de frescura e inspiración vista hoy. Era la época del “Human Conflict Number 5”, su primer mini álbum, donde jugaban con el dub-ska –“The Latin One”-, el post-punk –“Planned Obsolescence”-, y con grandes canciones al más puro estilo Maniacs de los años venideros –“Tension”-. Esa dispersión continúa en el “Secrets of the I Ching”, aunque más modulada, con “Grey Victory” como tema estrella, un clásico indie en toda regla, cosas reggae como “Poor de Chirico” –escuchaban mucho a Clash en los campus universitarios –, y oscurillas como “Death of Manolete”, que nos lleva a plantearnos a quién deberíamos reconocer la “patente torera” ahora, si a Jaime de Urrutia o a Nathalie Merchant.
Algunas de estas canciones se repiten en su primer disco para una compañía grande, “The Wishing Chair”, un disco donde ya se muestran definitivamente centrados en su sonido más reconocible de indie rock norteamericano, con más canciones indiscutibles como “Everyone a Puzzle Lover” o “Lily Dale”. Su obra maestra es “In My Tribe”, del cual no vamos a destacar ningún tema, ya que se trata de esos discos donde nada sobra y nada falta, y donde la inspiración de la Merchant brota por todos sus poros.
A partir de esa cima, viene una progresiva cuesta abajo, representada por los discos “Blind Man’s Zoo” y “Our Time in Eden”, con buenos momentos en cada caso (especialmente en el primero de estos discos), pero con una peligrosa normalización de su sonido, un “aorizamiento” digno, pero ya muy mediático e inapetente, que tiene como punto álgido su disco en directo para la MTV, momento para la despedida de Natalie, y el final creativo –salvo error u omisión- de uno de los grupos norteamericanos más esenciales de la década de los ochenta. Fueron muy grandes, si.




Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 06/02/2007

No hay comentarios:

Publicar un comentario