Como si Felt en su día no hubiesen pasado por
la piedra de Dylan, o Simon Fisher Turner se montase el demandado dúo con
Momus. Kevin Wright no es especialmente original –el lastre vocal de Lawrence
le delataba en exceso, aunque involuntariamente funcione como precedente de
Denim o Go Kart Mozart-, pero pertenece a una especie en extinción. Romántico e
insobornable, esquivo y gentleman, mordaz y esteta por encima de todo, sus
canciones como Always (Mr. Wright merecerá otro capítulo aparte) se mueven
entre la ligera anomalía, el lujo decadente y la belleza leve y encajonada.
Honorable segundón abocado a una suerte de spleen post-victoriano, el señor
Wright es un perdedor como dios manda.
Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 16/10/2007

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