Un acorde austero y perezoso, una
voz entumecida, agónica. Momentos dilatados hasta el infinito. Prototipos indie-folk
eléctrico, los neoyorquinos conformaron una ejemplar trayectoria pilotada por
dos álbumes y un mini-lp durante su lustro de desplomada existencia. Después de
eso, prácticamente nada. Stephen Immerwahr y su mutis por el forro. Grupo de
culto, ¿les suena?. La lentitud era esto. Belleza congelada próxima al abismo,
y nuestras vidas aplacadas.
Uno de los grupos fundamentales
de los noventa.
Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 26/07/2006

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