Detour (Edgar G.Ulmer, 1945)





Hay películas que, dobladas, no sólo no parecen perder el encanto que puedan tener en versión original, sino que llegan a adquirir incluso una personalidad propia y una condición especial. Es el caso de este incunable de la serie b norteamericana, absolutamente imprescindible dentro y fuera de la filmografía de su principal responsable (“Satanás”, “El hombre del planeta X”), que a cada visionado no sólo no pierde fuerza y espíritu de modernidad, sino que se reafirma a sí misma, desbordando a cada paso su condición intrínseca de clásico del cine negro. La concatenación de frases lapidarias e impagables e interpretaciones ejemplares se disfruta sin miedo al sonrojo por la adaptación gramatical y con una permanente sonrisa en los labios. Se pueden destacar innumerables momentos, como los fundidos en negro y los ojos del protagonista recorriendo sus imposibles desdichas en un tratado sobre la fatalidad y el pesimismo tan acerado y penetrante como pocos. O la mirada de reojo de Ann Savage, inquietante y me atrevería a decir que incluso terrorífica. Obligatoria es poco.




Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 28/01/2008

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