En la tupida campiña de la Bretaña francesa,
hace muchos años –treinta para ser exactos-, se colaron entre sus ramas los
sonidos de una curiosa ninfa que habitaba en una casita muy especial. Su
nombre, Emmanuelle Parrenin, brilló con exclusiva e inusual fuerza en el portón
del hogar. Mostraba un heterodoxo repertorio donde cabía el folk más ancestral
–“Ce matin à Frémontel...”, “Liturgia”-, las más deliciosas baladitas –“Plume
blanche, plume noire”, “Thibault et l'arbre d'or” – y la experimentación
contemporánea con alma –“Topaze”-.
Un disco que pertenece a todas las edades y a
todos los tiempos. ¿Quién dijo Joanna Newsom?
Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 11/04/2007

No hay comentarios:
Publicar un comentario