Gimnasia rítmica desde la
distinguida Edimburgo. Si alguna vez el término post-punk tuvo razón de ser,
debió nacer para tener a Fire Engines como ejemplo meridiano de lo que era la
pulsión asociada a aquél, desde el lado afilado, inmisericorde y vehemente. No
estuvieron para apagar incendios, sino para incentivarlos, bailando al compás
de “We Don't Need This Fascist Groove Thing” o “Big Gold Dream”. Camino de
rosas rojas hirientes.
Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 27/12/2006

No hay comentarios:
Publicar un comentario