James Whale, aparte de ser uno de
los mejores directores de la historia (“El caserón de las sombras”,
“Frankenstein”, “La novia de Frankenstein”...), dueño de una técnica y
sensibilidad prodigiosas, también fue protagonista de una misteriosísima trayectoria
vital en sus últimos años, alejado del show business, retroalimentando una
leyenda apasionante y sugestiva.
El bio-pic en cuestión, centrado
exclusivamente en esta última etapa, incide sobre los fantasmas de Whale, quizá
de una manera reiterativa, insistiendo continuamente en la metáfora del
monstruo como pretexto para exorcizar sus inclinaciones sexuales. Pero no deja
de ser una cinta interesante de precisión estética considerable.
Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 27/06/2006

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