En contra de lo que pueda parecer a simple
vista, no es música de baile o pop contagioso, sino música nocturna, recubierta
de humo y autoconsciente decadencia. Vocalmente entre Nico y Cristina, esta
pequeña gran diva del post-punk se dedicó más bien al post-cabaret bajo la atenta
mirada de David Cunningham (Flying Lizards) desde una perspectiva
deconstructivista, iconoclasta y autosuficiente a través de (per)versiones
‘camp’ de gente como Roy Orbison o Nick Lowe (pocas veces una portada ha sido
más intencionada, gráfica y distinguida) y una forma de interpretar a la vez
inmisericorde y desapasionada, infatigable y lejana.
La efímera, minimalista y entrañable rebelión
de los electrodomésticos.
Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 16/01/2008

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