Hermine, "The World On My Plates" (1982)





En contra de lo que pueda parecer a simple vista, no es música de baile o pop contagioso, sino música nocturna, recubierta de humo y autoconsciente decadencia. Vocalmente entre Nico y Cristina, esta pequeña gran diva del post-punk se dedicó más bien al post-cabaret bajo la atenta mirada de David Cunningham (Flying Lizards) desde una perspectiva deconstructivista, iconoclasta y autosuficiente a través de (per)versiones ‘camp’ de gente como Roy Orbison o Nick Lowe (pocas veces una portada ha sido más intencionada, gráfica y distinguida) y una forma de interpretar a la vez inmisericorde y desapasionada, infatigable y lejana.

La efímera, minimalista y entrañable rebelión de los electrodomésticos.




Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 16/01/2008

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