Katakuri-ke no kôfuku (Takashi Miike, 2001)




Escatología formal, estilística y argumental. Una familia típicamente japonesa trata de impedir a toda costa que quede algo más que el apuntador en el hotelito que acaban de inaugurar. Todo ello mezclando sin cesar comedia, terror, el digital, melodrama, musical o la animación. Una vez más Miike –aquél que, por ejemplo, consiguió desalojar media sala de la Filmoteca de Madrid años ha en mitad de la proyección de “Audition”-, es difícil que deje indiferente.
Bizarre es poco.




Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 04/12/2006

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