Una de las últimas ocasiones en que Madrid fue
retratada de una forma veraz, divertida, inquieta y hasta sorprendente, como no
se recordaba desde las narraciones de Matthew G. Lewis..., y que tanto nos
apetece a algunos demandar ahora (aunque seamos dos); aquí en forma de sainete
fantaterrorífico con alguna pincelada expresionista que trabaja una metáfora más
bien poco disimulada sobre una situación social y política en la España de
posguerra, con toda una ciudad subterránea, donde se esconde toda una sociedad
(¿cautiva y desarmada?) alternativa. Difícil comprimir en poco menos de una
hora y media la encantadora novela de Emilio Carrere, plena de casticismo,
apreturas presupuestarias e intrigas detectivescas, que Neville solventa con
inusitada pericia y sentido de la contemporaneidad. Un clásico insólito que
sería casi impensable ahora -extrapolando valores- le saliera medianamente
parecido a algún cineasta de por aquí, ¿que no?.
Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 01/02/2007

No hay comentarios:
Publicar un comentario