Nattvardsgästerna (Ingmar Bergman, 1963)





En un cine como el de Bergman donde no suele haber concesiones conceptuales, Los Comulgantes ocupa un lugar de honor en el rigor de sus habituales planteamientos. El protagonista ha fracasado en su intento de convivir y trabajar con Dios, de llegar hasta él. Sus creencias están desplomadas y naufragan en una corriente continua y ajena al llamamiento espiritual. No solamente Dios no escucha, sino que parece estar ausente por tiempo indefinido. Todo ello repercutirá en la comunidad a la cual se debe su intérprete, donde se ve incapaz de llevar a buen puerto un compromiso sentimental y religioso atosigante.
El celuloide hecho témpano inamovible. No busquen respuestas. Impresionante.




Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 31/10/2007

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