Ensambladores de ritmos como los neoyorquinos
Polyrock, pocos. El grupo de Billy Robertson existió en nuestra época favorita,
finales de los setenta y principios de los ochenta, y les dio tiempo a publicar
dos deliciosos álbumes que aúnan minimalismo, sobriedad, energía, querencia por
el baile robótico y los teclados efervescentes. Pero no todo se sostenía en el
ritmo, también eran capaces de crear atmósferas sugerentes y aditivas (“Your
Dragging Feet”) y unas controladas e inteligentes dosis de oscuridad. Lo suyo
estaba en una zona intermedia entre los B-52’s y Devo, y ya en el segundo disco
se revelaban definitivamente la emisiones del “Remain in Light” de los Talking
Heads en piezas como “The New U.S.”. Llegaron unos meses tarde a según qué
cosas, pero los discos repescados hoy suenan cabales y fascinantes a partes
iguales, disfrutables como el primer día. La intensidad infecciosa de la nueva
ola más urgente y cerebral.
Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 19/05/2008

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