El problema nunca fueron los
géneros en sí, sino la adscripción incondicional –e irracional, acrítica en
muchos casos- en los mismos. Buen ejemplo de ello es la música siniestra o
también llamada rock gótico, especie adocenada como la que más. Sensibilidad de
cartón-piedra, afectación de todo a cien, grandilocuencia barata, parafernalia
de fiesta fin de curso... Afortunadamente, hay casos que rompen la regla, y uno
de ellos siempre fueron los Swans de Michael Gira. Marcaron con fuego siempre
su propia ley, con acritud y estoicas intenciones, muy lejos de todas los
lastres que hemos enumerado anteriormente. Ellos eran peligrosos,
irreductibles, intimidaban y creaban una sensación de auténtico desasosiego en
el oyente, gracias a un concepto muy claro y personal que se reflejaba en unos
textos tan inflexibles y contundentes como un martillo. Podían gustar más o
menos, pero nunca dejaban indiferentes.
De la etapa más “accesible” del
grupo, tienen especial interés los discos “White light from the mouth of
infinity”o “Love of life”, también llamados los discos de los conejitos, por un
particular acercamiento a terrenos más folk y por un significativo diseño, por
obra y gracia del pintor Deryk Thomas
(http://www.typeditions.com/artists/derykthomas/ ,
http://www.myspace.com/derykthomas) que lograba una conjunción muy sugerente y
especial, acorde con el inquietante universo personal de los Cisnes.
Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 11/10/2006

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