The Bitter Springs





La medicina para una vida sencilla y llena de magia, de tozudo Romanticismo. Hay grupos que existen y perviven convencidos –y convenciendo- de que nunca defraudarán, de que en cualquier momento se recurrirá a ellos como bálsamo a tanta reacción prometedora que se derrumba al segundo álbum, cuando no al segundo single. Así son The Britter Springs, inteligentes corredores de fondo, ajenos a las portadas de pomposos titulares, inmunes a las experimentaciones de mercadillo o a las reinvenciones imposibles.
Sólo juegan en la misma división que The Bad Seeds, The Pogues, Hefner, Jack, o The Go-Betweens. Es decir, en la de culpables de algunas de las mejores partituras y algunos de los mejores poemas del desaliento de los últimos lustros. Y seis instrucciones arrebatadoras donde brillan con luz determinante los definitorios “Five die filming this lazy Lark”, “Suburban Crimes of Every Happiness” y el último y caído del cielo “That Sentimental Slush”. Y es que, para colmo, y a pesar de irregularidades en la perspectiva y el ánimo personal, están ahora en su mejor momento. De encanto siempre fueron sobrados, desde los tiempos de Last Party, en la segunda mitad de los ochenta, porque son perros cuyas múltiples heridas han lamido ya en vías lejanas y polvorientas.
Sin contraindicaciones ni farmacéuticos de por medio –apenas el aviso de otros enfermos con parecidas afecciones- era cuestión de tiempo, el dar con las dosis convenientes y reponerles algo de lo que es suyo: Muy necesarios.




Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 04/05/2007

No hay comentarios:

Publicar un comentario