The Blue Aeroplanes, se han
convertido, por derecho propio, en unos singulares supervivientes de la escena
de Bristol de los años 80, un grupo de rock poco convencional marcado por
cierta escasez de elogios y reivindicación más allá del apoyo sempiterno de
cierta parte de la crítica. Conformados como especie de comuna lírico-musical
alrededor de su líder, el timidísimo Gerard Langley, debutaron en 1984 con “Bop
Art” (bonito título), un disco oscuro y palpitante con ausencia total de
cualquier atisbo de canción o estribillo pegadizo. A éste le van a seguir, sin
embargo, cuatro discos bastante rescatables y que se encuentran en lo mejor de
toda su discografía: “Tolerance”, de 1986, con ecos del indie de la época y
residuos post-punk, el folkie “Spitting Out Miracles”, y las que suelen ser
consideradas casi unánimemente sus dos obras maestras: “Swagger” y “Beatsongs”
de 1990 y 1991 respectivamente. Fue a raíz de la edición de estos dos últimos
discos, cuando parecía que los Blue Aeroplanes ocuparían un lugar más destacado
dentro de la escena independiente, en aquellos días parecía que el salto a una
hipotética primera división sería un hecho inmediato, pero ahí se quedaron,
como eternos perdedores o grupo fetiche para una selecta minoría. Sin embargo,
ahí quedarán canciones tan estimables como “... And Stones”, “Love Come Round”,
“Yr Own World”, “Streamers” (posiblemente mi favorita de todo su repertorio), o
esa memorable versión del “The Boy In The Bubble” de Paul Simon. Por no hablar
de clásicos ocultos como la propia “Tolerance” o “Ceiling Roses”, de los discos
anteriores.
Tras “Beatsongs”, conscientes de
que el éxito siquiera prudente no les llegaría jamás (¿el carácter retraído y
excesivamente “arty” de Gerard podría ser el motivo?), avanzaron unos pocos
años más con discos continuistas como “Life Model” o “Rough Music”, pero sin
llegar a la excelencias de los discos anteriores. Aparte de algún que otro
recopilatorio con “lo mejor de”, sus últimas producciones se sintetizan en el
bizarro y conceptual “Cavaliers/Rounheads” del año 2000, y en el que significa
su reentré en este 2006, el crudo “Altitude”, que no obstante incluye una de
sus mejores composiciones, “Beautiful Is As Beautiful Does”.
Durante buena parte de su dilatada
trayectoria se insistió en la manía de calificarles como los R.E.M. británicos,
y aunque en efecto haya no pocas similitudes estilísticas con los de Athens en
algunos momentos de la obra de los Aeroplanes, también podríamos situarlos como
un cruce entre The Go-Betweens y The Fall, uniendo el pop señorial de ribetes
acústicos de los primeros con la inagotable vena “spoken word” del poeta
Langley, a la manera de Mark E. Smith, alternando esos recitados obsesivos con
participaciones de otras voces más melodiosas de otros componentes del grupo.
Para neófitos en la materia, una
buena forma de acceder al universo de Langley y los suyos podrían ser los
volúmenes recopilatorios de singles y eps “Friendloverplane” y
“Friendloverplane 2”, de 1988 y 1990 respectivamente.
Un grupo de culto bastante más
desconocido de lo que cabría esperar, que atesora pequeñas joyas de pop
anómalo, folk-rock agreste y romántico de alta temperatura. Salud!
Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 03/04/2006

No hay comentarios:
Publicar un comentario