Anoche, mientras conducía, me sentí Vincent
Price en “The Last Man on Earth” (la primera versión cinematográfica de “Soy
leyenda”, y a la que George A. Romero le debe TODO), flanqueado por tanto
zombi-vampiro que ocupaba las calles, tanto ultracuerpo poseído por ruidos de
claxon y alaridos varios. Al llegar a casa dieron ganas de tapiarla, como en la
película, para salir únicamente a buscar lo estrictamente necesario, esos
antídotos que ayuden a sustraerse de la galopante estupidez humana. Pocas veces
la visualización de un film tuvo a continuación la correspondiente analogía con
lo que pasaba ahí fuera.
Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 30/06/2008

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