“Estaba solo en un mundo de flores: el manto
frágil que el verano había extendido a los pies de los picos desnudos. El
césped descendía suavemente por todas partes, formando alfombras de vivos
colores. Incluso los arbustos salvajes presentaban sus brotes frágiles y
teñidos de sangre, armonizando con los precipicios y riscos arrasados por
verdaderos jardines colgantes. (Clark Ashton Smith)
Perseguida por el escándalo (la exposición
fotográfica “Alicia en el país del amor”), la trayectoria artística de Violeta
Gómez parece estar en el punto de mira de censores e inquisidores
contemporáneos, una “patata caliente” (muy a su pesar) para mentes retorcidas y
poco familiarizadas con las amplias extensiones del arte y sus múltiples
expresiones. Detalles morbosos aparte, y tras tres discos en su haber (uno en
directo junto a La Caja de Pandora, otro consistente en una opera de algo mas
de una hora y otro cantado íntegramente en catalán), publica este año “En un
mundo de flores”, una soberbia colección de canciones –en castellano- de
marcado corte electro-pop, dentro de uno de los discos mas completos –todo
hits: “Vacaciones eternas”, “La niña de la melódica”, “La fuente de los
pinos”...-, más valientes y regocijantes de los últimos años
que se haya podido escuchar por aquí... a medio camino entre el hedonismo, la
inocencia, la ilusión, el escapismo y cierto espíritu perverso y desafiante. Sus canciones deberían formar parte ya de nuestro acervo musical, donde se
aúnan comercialidad, talento y un marcado sentido independiente y –visto el
panorama- transgresor, culminado por una impoluta versión de “La vida sigue
igual” que popularizara Julio Iglesias.
Como el disco conceptual salido de la chistera
del Sombrerero loco.
Muy fácil de resumir: Disco del año.
Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 01/10/2007

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