La prehistoria de Everything But The Girl
forma por si sola un microcosmos rico en momentos íntimamente decisivos,
apabullantes: los dos discos de Marine Girls, el “A Distant Shore” de Tracey
Thorn y el “North Marine Drive” de Ben Watt, que se sitúan como mínimo a la
altura de posteriores producciones bajo el sello EBTG, cuando no en un plano
superior. Con unos arreglos inteligentemente ajustados, de una sobriedad
admirable, Mr. Watt nos descubre en este su único álbum en solitario una
soberbia colección de postales untadas en evocaciones de serena palpitación,
cargadas de magia aprehendida e indisoluble, bajo un punto de casualidad que no
se percibe para nada forzada o cursi, sino exclusivamente emocionante. Una
invocación sonora y melódica que bebe del soft-pop de finales de los sesenta y
principios de los setenta, y que a su vez germinará en frutos tan celebrados
como el segundo disco de Bill Pritchard o At Swim Two Birds, en una exquisitez
folk de primer orden, reñida con las prisas de la edad y los devaneos del cromo
más novedoso, de una implícita y atemporal elegancia. Las ventajas de ser desde
la cuna un alma estilizada.
Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 16/05/2007

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