Howard Devoto





Compañero de fatigas de Peter Shelley en los primeros días del punk, Mister Howard Devoto (a su izquierda, “El hombre vivo más importante” según Momus, y no seré yo quien le rebata semejante apreciación. Vayan arrodillándose por tanto, por favor), Mister Howard Devoto, como decía, rápidamente se dio cuenta que un grupo como Buzzcocks se le venía corto, por lo que decidió separarse amistosamente y fundar, junto a Barry Adamson y John McGeoch, uno de los grupos más imprescindibles y maravillosos de la historia de la Humanidad: Magazine. Visionarios, versátiles, excitantes... todo lo que se pueda decir de semejante formación se queda irremediablemente corto. Todo un escupitajo a la mediocridad y a las medias tintas. Cuatro discos necesarios y nunca lo suficientemente valorados, mostrando un dominio y una sabiduría insultantes en todas y cada una de sus composiciones.

Adecuadamente disueltos en el momento preciso (cuando su fórmula pudiera dar signos de agotamiento), Howard Devoto inicia una efímera carrera en solitario que, aunque continuista con la última etapa de Magazine, no por ello resulta menos interesante y esclarecedora de su genio. El único disco, “Jerky Versions of the Dream”, con grandes canciones como “Rainy Season” o “Topless”, no cumplió las expectativas comerciales, y mientras se entretenía en colaboraciones tan estremecedoras como su interpretación del “Holocaust” de Big Star en el disco “It´ll End in Tears” de This Mortal Coil, dejó pasar prudencialmente el tiempo para fundar a finales de los ochenta Luxuria junto con al futuro Apolo 440 Noko. Dos discos oscuros y afectados conforman toda su discografía, siempre dominados por la poesía concluyente de Howard, uno de los mejores letristas también de su generación.
¿Después de esto?. Los noventa prácticamente en blanco y un tímido retorno junto a su colega de juventud Shelley, en un disco más electrónico de curioso título: “Buzzkunst”. En definitiva, un currículum apasionante, tremendo, que deja a la altura del betún no solamente a muchos de su generación, sino a la totalidad de querubines del último “post-punk”. Repitan conmigo: HOWARD DEVOTO ES DIOS.




Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 14/03/2006

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