Martin Newell, "The Greatest Living Englishman" (1991)





En la última década muchos han sido los grupos que han destapado en tarro de los XTC, con un denominador casi común: su primera etapa, la más rabiosamente new wave. Pero parece que dicha influencia se termina a la altura de “English Settlement” y casi nadie se ha atrevido hasta ahora en ahondar en etapas posteriores de los de Swindon, mucho más refinadas, sofisticadas y escrupulosas. Y ahí es donde entra en juego Martin Newell y sus diferentes proyectos (Cleaners From Venus, Brotherhood of Lizards, etc). Pero no estamos hablando de un recién llegado al calor del hype, ni mucho menos –aunque de haber surgido ahora podría haber sido carne de NME-, pues Martin es casi contemporáneo de Andy Partridge y Colin Moulding. Primero al frente de una de las ‘cassette bands’ por excelencia, los Cleaners From Venus, y desde principios de los ochenta, se encargó de dar su buen lustre a la segunda división británica con múltiples grabaciones caseras donde daba rienda suelta a sus referencias favoritas: The Kinks, The Beach Boys, The Beatles, Syd Barrett… ya saben. Bases programadas sobre viñetas de pop urgente, atemporal y melódicamente destinadas a ocupar un lugar honorífico a la hora del té. ¿Les suena?. Podía tratarse de un grupo a rebufo de los de Partridge, y quizá realmente lo hayan sido siempre, pero cuando uno detecta en su primer disco oficial, “Under wartime conditions”, publicado dos años antes que “Skylarking” varias canciones –como el caso de “Drowning Butterflies”- que podrían haber formado parte de la obra maestra de XTC, uno ya no sabe qué pensar.
Martin Newell también tuvo sus particulares Dukes Of Stratosphere, no se vayan a creer, un pelín más folk y menos psicodélicos, eso si. The Brotherhood of Lizars fueron otro ejemplo de la humilde maestría de Newell, repleta de bellas canciones donde lo que menos importa es la originalidad, sino el despertar de las emociones y la fragancia de unas melodías tan brillantes como explotadas.
Pero para rizar el rizo, a principios de los noventa por fin se produce el encuentro. Para el disco de debut en solitario de Newell va a ser el mismísimo Andy Partridge quien oficie no sólo de productor, sino de multiinstrumentista y apoyo vocal. El resultado, “The Greatest Living Englishman” sin duda satisfará a los fans de discos como “Nonsuch”, donde el vampirismo que ejerce Partridge sobre las canciones de Newell adquiere tintes cercanos a la obscenidad. Sea como fuere, un disco formidable –lleno de canciones excelsas: “Befote the hurricane”, “We’ll build the house”, la propia “The Greatest Living Englishman”-, con ese olor a campiña y esas letras llenas de costumbrismo típicamente ‘british’ marca de la casa. Una pequeña gran obra maestra de este hermano carnal de los XTC.




Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 29/04/2008

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