"Ah, Blanche, no te había
dicho: el sótano está lleno de ratas".
A los niños no les deben dejar
triunfar tan pronto. Es terriblemente contraproducente. No hay nada más
estremecedor que un niño prodigio, y ésta película lo refleja perfectamente.
Sadismo, locura, inocencia,
amargura, humor, celos... una película redonda con muchas escenas cumbre. La
definitiva posiblemente sea ver a Bette Davis pateando a su hermana inválida
(Joan Crawford).
¿Y la del pajarito?, por dios,
cuánta ternura. Por no hablar de la escena final...
Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 27/02/2006

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