The Leopard Man (Jacques Tourneur, 1943)





El misterio y la emoción. Dos pilares fundamentales. Los más básicos, quizá. Del primero de ellos sobre todo sabían mucho Val Lewton y Jacques Tourneur, artífices de una de las asociaciones cinematográficas más inmortales de la historia. “La mujer pantera” y “Yo anduve con un zombie” como cumbres de esta unión, pero también hubo otros ejemplos destacados como “El hombre leopardo”, de 1943. La sutilidad como claro exponente de sus creaciones, el sugerir más que el mostrar abiertamente. Así es como se coge ventaja.

Una atmósfera genial y atosigante concentrada en un pueblo perdido de Nuevo México, un decadente night club, una fiera desaparecida... Para la posteridad la escena del hilo de sangre asomando por debajo de la puerta -dentro de una secuencia que me han hecho relacionar recientemente con otro suceso similar incluido en una lectura de Thomas de Quincey, dentro de su tesis sobre ‘el asesinato considerado como una de las bellas artes’- y también las escenas del cementerio, conseguidas e intrigantes.




Entrada publicada originalmente en el fotolog de Lenny Leonard 'Primero tomaremos Manhattan' el 13/06/2006

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